
Todo lo que existe vibra, cada átomo, cada célula, piedra, planta, cada ser. En esencia somos vibración que se manifiesta según su frecuencia como materia, sonido y color. En nuestra búsqueda por saber quienes somos y como contactar con algo muchos más grande que nosotros, creador@ de todo, hemos redescubierto la sabiduría oriental a través del sonido y la vibración para el desarrollo personal, la sanación y la apertura espiritual. Instrumentos tradicionales como los cuencos tibetanos, los gongs, los tingshas o crótalos y otros elaborados más recientemente son utilizados para ello.
Los diferentes tonos armónicos desarrollados por estos instrumentos y la vibración producida nos inunda y conduce nuestra esencia, nuestra energía armonizando y equilibrándonos liberando bloqueos tanto físicos como emocionales.
El concierto es una sesión colectiva, un viaje mágico guiado por el sonido como vehículo de intencionalidad compartida con el público para apoyar procesos de cambio y sanación individuales y planetarios.

3 Ideas y Pensamientos:
A veces parece imposible que algo tan simple como un cuenco de metal pueda aportar musicalidad. Nunca hemos asistido a un concierto en directo de este tipo de música étnica pero si hemos visto videos genera parte de esa espiritualidad que los músicos tibetanos ponen en su buen hacer.
Debe ser todo un espectáculo. Lástima que nos quede tan lejos Valencia.
Un abrazo.
¿Once de Septiembre?. Si eso ya ha pasado, jooooder!!!. Qué lastima!!.
perdonnnnnn la fecha estaba mal es el 1 de octubre.... :P
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